Bitácora del capitán, por fin llegué.
Ya hace un mes de mi llegada a Santiago de Chile, y la verdad no me puedo quejar. Lo primero y principal la familia está de nuevo completa y unida, mucho más unida que antes.
Que les puedo decir, Santiago es una ciudad espectacular, con sus cosas buenas y malas (lo poco que he podido ver en este mes) pero sobre todo civilizada. Tiene ese aire europeo, pero en el fondo sigue siendo de Latino América y por allá ese toque gringo.
Para ser una metrópolis su gente es bastante calmada, apaciguada, demasiado relax diría yo (y eso que vengo de una ciudad que se considera así, mi Mérida preciosa), pero ojo, no es una crítica en el mal sentido de la palabra, realmente eso me gusta, ayuda a que te relajes, que te tomes las cosas con más calma y disfrutes un poco más de las cosas.
Estamos residenciados en una zona bastante peculiar, se podría decir que nos encontramos en la mitad de Santiago cerca del cerro San Cristóbal, se llama Barrio Bellavista. Y como dicen aquí, es un barrio muy europeo, tiene una gran cantidad de cafés y restaurantes, además de varios núcleos universitarios cerca. Así que se podrán imaginar la cantidad de personas que transitan a toda hora por aquí. Restaurantes de toda clase, desde comida popular hasta restaurantes elegantes, y todo tipo de comida (bueno, todavía no he visto uno de comida venezolana), les puedo decir que serán al menos unos 30 restaurantes cerca.
También cuenta con una serie de teatros independientes, talleres de joyería especializados en lapislázuli, un mercado de artesanos cerca, el zoológico del cerro San Cristóbal. Pero lo que más me gusta, son los parques que tiene cerca, puedes ir y disfrutar un rato de paz y tranquilidad al aire libre, donde hacer deporte o simplemente ir a pasear con la familia. Estos parques son seguros, bien mantenidos, y lo mejor, la gente los cuida, procura mantenerlos limpios, saben que es de ellos y para ellos. Y los sábados y domingos es especial para los niños, verás muchos y muchos niños, así como también muchas actividades para ellos: Los juegos típicos de los parques, toboganes, pasamanos, columpios; pero también encontrarán payasos, malabaristas, titiriteros, obras de teatro al aire libre, etc. Realmente vale la pena pasar una tarde.
Todavía estoy en la parte de embelesamiento con esta ciudad, así que por ahora lo que les escriba seguro serán puras cosas buenas (y ojalá se mantenga así).
Bueno, saludos y hasta una próxima ocasión.
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